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Lentitud

  • EL ELOGIO DE LA LENTITUD

    "Creo que vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir.
    Nuestra cultura nos inculca el miedo a perder el tiempo,
    pero la paradoja es que la aceleración nos hace desperdiciar la vida."
    ...
    "Hoy todo el mundo sufre la ENFERMEDAD DEL TIEMPO:
    la creencia obsesiva de que el tiempo se aleja y
    debes pedalear cada vez más rápido"


    "La velocidad es una manera de no enfrentarse a lo que le pasa a tu
    cuerpo y a tu mente, de evitar las preguntas importantes…
    Viajamos constantemente por el carril rápido, cargados de emociones,
    de adrenalina, de estímulos, y eso hace que no tengamos nunca el tiempo
    y la tranquilidad que necesitamos para reflexionar y preguntarnos
    qué es lo realmente importante."

    "La lentitud nos permite ser más creativos en el trabajo,
    tener más salud y poder conectarnos con el placer y los otros"

    "A menudo, TRABAJAR MENOS significa trabajar mejor.
    Pero más allá del gran debate sobre la productividad
    se encuentra la pregunta probablemente más importante de todas:
    ¿PARA QUÉ ES LA VIDA?"

    "Hay que plantearse muy seriamente
    A QUÉ DEDICAMOS NUESTRO TIEMPO.
    Nadie en su lecho de muerte piensa: "Ojalá que hubiera pasado más
    tiempo en la oficina o viendo la tele", y, sin embargo, son las cosas
    que más tiempo consumen en la vida de la gente."

    Carl Honoré.
    Equilibrio Yoga/facebook

Discapacidad

La idea la conocí con Nietzsche. Afirmar la vida es decirle sí al fenómeno real de la naturaleza y de la existencia, abandonar el reparo y la costumbre absurda de objetarle cosas. “No estoy de acuerdo con la naturaleza” parece decir el humano que se siente molesto con las crudas realidades del poder y la muerte. “Pues nadie te preguntó nada”, respondería la vida si pudiera, fruto de una evolución que ha tomado miles de millones de años y que no puede ser alterada por una racionalidad que cree poder imponer sus criterios.
Para Nietzsche el origen del valor es la posición de cada uno frente a la vida. Y depende del grado de fuerza. Las morales valiosas son las que afirman la vida, las que la niegan no están a la altura de la existencia. Niegan la vida las morales que desprecian el cuerpo, que miran a la complejidad de la experiencia humana como si fuera algo defectuoso o enfermo.
Quien tiene fuerza puede decir sí a la vida, puede aceptar incluso sus partes duras, no porque deje de padecerlas sino porque las entiende como parte del todo, de ese todo que afirma y quiere. Esa fuerza necesaria para afirmar la vida no resulta de la ubicación en una clase social, es la impronta de cada cuerpo, su calidad o diferencia. Quien es débil no puede aceptar la vida, la niega, querría corregirla. De allí surge la absurda idea del “hombre nuevo”. ¿Nuevo? ¿Qué plan o voluntad alteraría algo desarrollado por la naturaleza a lo largo de tantas eternidades? Es una pretensión absurda, señala Nietzsche, la de creer que el orden natural puede cambiar por actos de “libre albedrío”, como se decía antes.
Decirle si a la vida, afirmarla, es querer la vida y entregarse a ella plenamente aunque vayamos a morir, aunque las cosas dolorosas

Velocidad

Velocidad, ansiedad y prisa

 Nuestras acciones determinan nuestro momento ideal; debemos ser ágiles y veloces al movernos, lo que no significa que debamos vivir ansiosos. ¿Cuál es la diferencia entre velocidad, ansiedad y prisa? La ansiedad va hacia algo negativo; la prisa a cualquier lugar; la velocidad, hacia la meta, al sueño que está dentro tuyo.

No esperes que las cosas sucedan mágicamente o que caigan del cielo: tenemos que accionar con sabiduría sin ser impulsivos. Cuando pasamos de la acción a la pasión estamos determinando nuestro nivel de éxito; si somos constantes y mantenemos la convicción a lo largo del tiempo, obtendremos resultados extraordinarios. No importa si llegan hoy, mañana o tardan años, si seguís creyendo vas a tener tu sueño cumplido.

No busques el reconocimiento de los demás, que esa no sea tu meta a alcanzar, porque de esa manera vas a convertirte en un esclavo de la gente. Tu objetivo no debe ser tampoco una posición determinada sino llegar al objetivo por el cual naciste. Cuando estés persiguiendo tu sueño, la grandeza te encontrará, el aplauso aparecerá y serás amado.

Cuando tenemos un sueño específico, claro, concreto, nuestra vida comenzará a expandirse. Nada va a cambiar hasta que no comiences a soñar y te comprometas. Los caminos pueden cambiar, pero no el sueño.

Imaginate con tu sueño cumplido, comenzá a festejar anticipadamente lo que ya visualizaste en tu corazón; si te comprometés, en el momento que llegue vas a recibir multiplicado.

Enseñar a aprender

''La educación no es rellenar ni acumular, es encender'' Fuente: La Granja
Fecha de publicación: 18/02/2013
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Entrevista a Jorge Wagensberg, director de CosmoCaixa y miembro del Comitè Assesor de FAROS.


«Los estímulos son básicos
para aprender, porque la
materia,
entre hacer y no
hacer, opta por no hacer»


¿Cuáles son las tres fases
para adquirir conocimientos?

Una primera fase es el estímulo.
Pienso que enseñar se basa en
la transmisión de estímulos,
es decir: pasar del estado de
ánimo de desinterés a otro en
el que estás muy interesado en
algo. La mala noticia es que la
materia tiene tendencia, entre hacer
y no hacer, a no hacer. Es por ello
que los estímulos son tan importantes.

La segunda fase es la conversación.
Aprovecho para hacer aquí una crítica
a la escuela que yo recuerdo, y que
aún hoy no ha cambiado lo suficiente,
en el sentido de propiciar la conversación.
Creo que hay que prestigiar la conversación en la escuela. Se hacen muchas asignaturas, ¡pero la más fundamental es la asignatura de la conversación!

La tercera es la comprensión. Es la única parte de este proceso en el que estás solo, es decir, interiorizas un conocimiento. En la universidad y en la escuela estamos poniendo una pistola en la cabeza diciendo: "¡Confiesa lo que sabes! ¡Lo que has comprendido!"

«Creo que la educación no utilizamos ni el gozo por el estímulo,
ni el gozo de la conversación, ni el gozo de comprender»

¿Se refiere a los exámenes?
Me refiero a la forma que tenemos de evaluar. No debemos dar las respuestas, debemos llevar al alumno, a través de la conversación, hasta el punto en que él encuentre la respuesta. No es lo mismo comerse una trufa que alguien te explique qué sabor tiene. Creo que en la educación no utilizamos ni el gozo por el estímulo, ni el gozo de la conversación ni el gozo de comprender.

¿Cómo se prestigia la conversación?
Pues encargando los niños que charlen sobre algún tema que deban prepararse, por ejemplo. En las edades de primaria (de 6 a 12 años) no importa lo más mínimo si es verdad o mentira, no tiene importancia en este momento. Lo importante es el mecanismo de la conversación.

¿Un poco como en la época griega?
No sólo como en esta época. Si miramos la historia de la humanidad veremos que, en los momentos más creativos, estas tres fases han sido importantes. Observemos el ejemplo de Sócrates o actualmente el de Cambridge, donde para cada 10 alumnos hay un tutor que pasea y conversa con ellos.

«Creo que las escuelas deberían salir mucho más,
las aulas son poco estimulantes»

¿Estimula poco un aula?
Sí, es como una caja virtual, porque lo que más estimula es la realidad. Creo que las escuelas deberían salir mucho más.

«El conocimiento sin gozo no crea adicción,
y este será un problema de nuestra sociedad»

¿Cree que no existe el conocimiento sin gozo?
Sí que existe, pero no crea adicción. Nos interesa crear esta adicción. Pienso que es uno de los problemas de nuestra sociedad actual.

¿Qué es la educación?
La educación no es rellenar ni acumular, es encender. Y para encender este fuego es necesario el gozo por el estímulo, el gozo por la conversación y el gozo por comprender.

«Hasta los 9 años el cerebro aprende a aprender,
y no a acumular conocimientos»

Entonces, ¿cree que sus alumnos tendrían más o menos conocimientos que los alumnos de un sistema educativo como el actual?
Lo que es seguro es que tendrían más preparación para adquirir conocimiento, que es lo que hay que tener a esta edad. Puedo parecer radical, pero antes de los 9 años pasearía conversando y enseñaría básicamente idiomas, quizás 4 o 5, ya que el cerebro absorbe, a estas edades, este tipo de conocimiento más "musical". Cuando hablo de idioma hablo también de la cultura del idioma (música, arte y lengua). Es decir, inglés y Sheskpeare, castellano y Velázquez o alemán y Bach. Lo que más amuebla una cabeza es hablar, el resto de conocimientos memorizados y acumulativos (como los afluentes de un río por ejemplo) se olvidan rápido y creo que no es el momento. Es una época en que el cerebro aprende a aprender y no a acumular cosas.

¿Cree que es importante que los chicos conozcan la realidad? Por ejemplo visitar una granja escuela...
Sí, absolutamente. En este caso sería un alto grado de realidad. Es decir, ver en un libro un animal de granja sería un grado mínimo de realidad, verlo en el zoo sería un grado medio de realidad y verlo en una granja escuela o en una casa de campo sería el grado máximo de realidad y el más estimulante para el aprendizaje.





Esta es una entrevista realizada por La Granja (www.lagranja.cat/es/), Granja Escuela que se dedica íntegramente a la educación y a la enseñanza de niños y jóvenes en edad escolar a través de las emociones.



La Granja contesta


¿Qué puedo hacer para que mi hijo sienta gozo por el conocimiento?

Si es posible comenzar desde pequeños, mejor (desde uno o dos años sería fantástico). Los niños son como un huerto: para que salga la cosecha primero tenemos que remover y fertilizar la tierra, ¿verdad? Pues empecemos:

El primer paso es fertilizar y remover la tierra. ¿Cómo? Muy fácil, porque sólo se trata de hablar. Cada noche, a la hora de la cena, hablad de un tema y dejad que el hijo se exprese, aunque diga barbaridades, y seguidle la corriente. Decid lo que pensáis vosotros (¡pero que no acabe siendo un monólogo vuestro!)

Pueden elegirse un montón de temas, según las edades: el fútbol, ​​los compañeros de clase, cuál sería su sueño, cuáles son los puntos fuertes de nuestra familia, cuáles son los puntos débiles, qué podríamos mejorar... Si se hace durante 15 días seguidos, veréis cómo será el hijo mismo quien comenzará muchas conversaciones y os preguntará a vosotros. Cuando esto ocurra, querrá decir que ya siente el gozo por la conversación.

Recuerde que, en cada conversación, lo que está haciendo es enriqueciendo la tierra del huerto, y lo más importante: haciendo pensar la criatura. El gozo por el estímulo que dice Wagensberg en esta entrevista también el estaréis practicando, ya que sería la pregunta o el tema de la conversación.

Ahora vamos al segundo paso. A partir de los 7 años ya puede potenciarse el placer por el conocimiento. ¿Cómo? Muy fácil, si se tiene paciencia y una intención clara. Cuando le ayudéis a estudiar o hacer deberes, no le deis nunca la respuesta, preguntadle y esperad con una sonrisa a que él la diga, que la piense, que la deduzca o que la busque, pero que sea él quien encuentre la respuesta. Si no es la correcta, ayudadle y que busque dónde se ha equivocado.

Hay que tener organización familiar para lograr este segundo objetivo, ya que a menudo tenemos poco tiempo y llegamos cansados ​​de trabajar. Funciona tener las tardes organizadas en horarios. Por ejemplo, el lunes con el padre de 6 a 8 de la tarde, el martes solo, miércoles con la madre de 7 a 8 y media de la tarde, y el jueves solo, con la abuela o con la prima mayor.

Si lo conseguís, ¡vuestro hijo o hija será un crack!

Niños "buenos"

El síndrome de la niña buena

Se trata de un fenómeno en aumento y se ha identificado como una de las principales causas por las cuales muchas personas y especialmente mujeres han padecido engaños, estafas y abusos.

Se ha comprobado que culturalmente algunos padres han enseñado a sus hijos a ser buenos pero no a ser sabios. Ellos han criado a hijos e hijas buenas, pero no les han enseñado a cuidase, respetarse a sí mismos y defender su integridad frente a otros.

Bernardo Stamateas.
Bernardo Stamateas.

La niña buena piensa que todos son buenos, está convencida de que nadie tiene maldad, que no existen personas con malas intenciones y que por el contrario, si existen hay que ayudarlas. Podemos encontrar una niña buena en aquella mujer sumisa en su hogar o extremadamente responsable en su trabajo.

La niña buena idealiza y cuanto más lo hace, más poder les otorga a quienes admira en exceso. Idealizar destruye su autoconfianza. Las niñas buenas sacrifican su propia felicidad para darle felicidad a otro.

La consecuencia final de estas actitudes de las niñas buenas es que ellas son quienes luego tienen grandes desilusiones provenientes de las personas en las que confiaban e idealizaban tanto. Por ello la salida se encuentra en el sentido opuesto a las actitudes mencionadas:

En primer lugar es preciso saber que no todos son buenos y que el hecho de ser buena con los demás no implica reciprocidad. En segundo lugar cambiar nuestra perspectiva dejando de idealizar, porque si alguien posee un logro podemos darle mérito a la persona e inspirarnos sabiendo que esto significa que ese objetivo es alcanzable.

Y por último, de gran importancia es saber que nadie puede dar lo que no tiene y tener presente que no podemos valorar a los otros sin antes darnos el valor que nos merecemos; esto es, poner en primer lugar la propia felicidad para luego compartirla con otros.

Columna publicada en Tiempo Argentino.

Ghandi:

RECORDANDO A GANDHI.....
¿Cómo olvidar aquella respuesta de Mahatma Gandhi cuando le cuestionaron sobre los factores que destruyen al hombre?
Señalaba siete elementos:
* La Política sin principios,
* El Placer sin compromiso,
* La Riqueza sin trabajo,
* La Sabiduría sin carácter,
* Los Negocios sin moral,
* La Ciencia sin humanidad
* Y la Oración sin caridad.

La vida me ha enseñado que:
La gente es amable, si yo soy amable;
Que las personas están tristes, si yo estoy triste;
Que todos me quieren, si yo los quiero;
Que todos son malos, si yo los odio;
Que hay caras sonrientes, si yo les sonrío;
Que hay caras amargas, si yo estoy amargado;
Que el mundo está feliz, si yo soy feliz;
Que la gente es enojona, si yo soy enojón;
Que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.
La vida es como un espejo:
Si yo sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa.
La actitud que yo tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.

“El que quiera ser amado, que ame”…
RECORDANDO A GANDHI..... ¿Cómo olvidar aquella respuesta de Mahatma Gandhi cuando le cuestionaron sobre los factores que destruyen al hombre? Señalaba siete elementos: * La Política sin principios, * El Placer sin compromiso, * La Riqueza sin trabajo, * La Sabiduría sin carácter, * Los Negocios sin moral, * La Ciencia sin humanidad * Y la Oración sin caridad.  La vida me ha enseñado que: La gente es amable, si yo soy amable; Que las personas están tristes, si yo estoy triste; Que todos me quieren, si yo los quiero; Que todos son malos, si yo los odio; Que hay caras sonrientes, si yo les sonrío; Que hay caras amargas, si yo estoy amargado; Que el mundo está feliz, si yo soy feliz; Que la gente es enojona, si yo soy enojón; Que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido. La vida es como un espejo: Si yo sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que yo tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.  “El que quiera ser amado, que ame”…

Amor?

Amor, enamoramiento y pasión ¿Todo lo mismo?

En el día donde lo que se festeja es el amor, ese sentimiento tan profundo como misterioso, Ahguapas hizo esas preguntas que siempre están dando vueltas. ¿Cuándo es verdadero amor? ¿Para toda la vida? ¿Y si no es correspondido?

 

Si hay un tema que nos atraviesa de pies a cabezas es el amor. ¿Quién no vivió una historia que recordará por años? ¿Acaso hay alguien que no tenga nada para decir sobre el amor? En Ahguapas aprovechamos el Día de los Enamorados para reflexionar sobre ese gran tema. Por eso, en la fecha en la que se homenajea al sacerdote Valentín, ese hombre que hacía lo imposible para casar a las parejas jóvenes, nos preguntamos: ¿Es lo mismo amor que enamoramiento?

“El enamoramiento es un primer momento, un estado, donde se idealiza al partenaire, quien no tiene fisuras, errores, sacía todas las necesidades y es completo. En cambio, el amor es una condición: está o no está. El amor llega cuando se reconoce la tragedia del compañero, cuando se descubre que es incompleto”, explicó a Ahguapas la psicóloga Zoya Tescari. 

Pasión, sentimiento propio de la etapa de enamoramiento
Pasión, sentimiento propio de la etapa de enamoramiento

La terapeuta precisó que para llegar al amor, momento en el que se acepta al otro como es –con todo lo bueno y lo malo- primero hay una etapa de ilusión, donde todo parece ser perfecto. Más tarde llegará el tiempo de la desilusión, donde cae lo idílico, y tras esa frustración, si se supera, “sobreviene el amor, donde se elige al otro sin suponerlo perfecto”.

Entonces, ¿Puede haber amor sin enamoramiento? “Se necesita de esa primera etapa para hacer una construcción saludable del amor”, replicó la piscoanalista. Y aclaró: “La pasión, el erotismo es necesario durante el enamoramiento”.

Ahguapas continuó preguntando: ¿Se puede elegir de quién enamorarse? “Totalmente, aunque cuando se elige una pareja se hace desde un lugar de sombras y conocimiento a la vez. Cada uno tiene cuestiones propias que lo vinculan con determinadas personas". ¿Y el destino? “La explicación que estoy dando es desde la psicología”, aclara Tescari, y probablemente existan tantas formas de entender el amor como personas sobre la tierra. 

Un amor no correspondido

Las historias de amor nos rodean, nos interesan, nos atrapan y nos intrigan. Hay historias de nunca acabar, o más bien de nunca comenzar. Personas que aseguran sentir amor por alguien que ni siquiera se enteró de ese sentimiento, y con quien nunca compartió más que una charla superficial. ¿Para que haya amor, el sentimiento tiene que ser recíproco? “Hay gente que tiene la capacidad de dar amor, pero cuando no se comparten ciertas cosas, tiene que ver más con el mundo de la fantasía, con lo que la persona construye en su mente. De todos modos no puedo darte una respuesta acabada. Puede y no puede haber amor cuando el sentimiento no es recíproco”, reconoció Tescari

Si de fantasías amorosas se trata, hay otra que escuchamos frecuentemente. “Se enfermó por amor”, suele decirse cuando una persona quedó tan sujeta a otra que no puede seguir con su vida. Pero, ¿Es posible enfermarse por amor? “Hay muchas patologías que se desprenden de ese sentir, como la celopatía, que tiene que ver con la posesión, con la obsesión por el otro. Cuando uno se queda con el ideal del enamoramiento y quiere retenerlo, es peligroso. De todos modos las personas con este tipo de patologías tienen una predisposición poco saludable a los vínculos, y se cruzan con otras que estimulan y descomponen esa predisposición”, explicó la terapeuta. 

Hasta que la muerte nos separe

Cuando se habla de amor, el “para toda la vida” lo convierte en un sentimiento casi perfecto. Pero, ¿el amor es para siempre? “Es un poco ingenuo creer que el amor es para toda la vida. Pero lo cierto es que cuando uno se lo plantea lo piensa en esos términos. Es un idilio, una idea agradable, un lugar cómodo para quedarse, pero dependerá de cómo se lo plantee cada uno”, precisó la psicoanalista.

Y si de historias fuertes se trata, es necesario hablar de los ex. Esos otros, anteriores, distintos, pasados, pero a veces vigentes ¿Hay amores que nunca pueden olvidarse? “Sí, sucede. Y no tiene nada de malo. Hay personas que dejan huellas en los otros, marcas imborrables. Estamos hechos de recuerdos, y ello no tiene por qué perjudicar el vínculo actual”, sentenció la psicoanalista, para tranquilidad de muchos.

Otra de las expresiones que se relacionan a ese misterioso sentimiento, que se celebra hoy en todo el mundo, es a la que se hecha mano para explicar lo inexplicable. “Ellos se aman así” o “es su manera de quererse”, se dice para explicar un vínculo que ante los propios ojos, es un poco extraño. “Existen diferentes maneras de construir los vínculos, pero si hay amor, lo hay, y sino no. Muchas veces las relaciones están cruzadas por otros factores, como puede ser la dependencia, razones económicas o patológicas”, analizó Tescari. Pero como diría la canción, “sino hay amor, que no haya nada”.

Mitos....?

Los tres mitos del amor

A Tonino Carotone

 

A propósito del día de los enamorados elegimos tres de los seiscientos cincuenta mitos que forman la parábola del amor, entendiendo como amor según el Diccionario del Diablo de Ambrose Bierce: “Insania temporaria curable mediante el matrimonio, o alejando al paciente de las influencias bajo las cuales ha contraído el mal. Esta enfermedad, como las caries y muchas otras, sólo se expande entre las razas civilizadas que viven en condiciones artificiales; las naciones bárbaras, que respiran el aire puro y comen alimentos sencillos, son inmunes a su devastación. A veces es fatal, aunque más frecuentemente para el médico que para el enfermo”. 

 1)      El mito del romanticismo

El amor romántico es un placebo y las mariposas en el estómago con el tiempo pueden transformarse en pirañas. El romanticismo es un modo que encuentran las personas para seducir; la galantería y las miradas sugestivas contribuyen a decorar una posible conquista que, como todo lo referente al amor, tiene fecha de vencimiento, excepto el amor mismo. La aceleración de los tiempos y el vértigo de la tecnología hicieron que el amor romántico se fuera devaluando convirtiendo a algunos actos románticos más cursis de lo que aparentaban y entonces, un ramo de flores puede llegar a fastidiar a más de una mujer.

El romanticismo es efectivo los primeros sesenta días, luego pasa a ser un rito que queda bien, pero que como todo rito, está plagado de acartonamiento, rigidez y tradición sensiblera. Si bien la gran mayoría disfruta del canto del romanticismo, algunos, por vergüenza o timidez, lo ridiculizan. Con el tiempo, en una pareja duradera, el romanticismo va perdiendo intensidad y actos deliberadamente cotidianos generan más ternura que los bombones de El Greco.

Todos tenemos un ser romántico dentro nuestro, en algunos está más desarrollado que en otros; los hay creativos y calcados y se dan en general a través gestos sólo visibles en la dulce intimidad de ese vínculo. Con el avance de la ciencia habrá que revisar las nuevas formas románticas para que pueda dejar de ser un mito que vuelva a ser un intenso ritual.

 

2)     El mito del para siempre

Se alarga la vida, se acorta el amor. Para el siglo XXI parece una rareza que un vínculo dure más de diez años. Hay un común acuerdo implícito que declama: “dura hasta que da”, cada vez menos lágrimas se derraman en nombre del amor porque el desapego vincular contribuye a que esto ocurra. Dicen que el único amor para siempre es el amor hacia los hijos, todo lo demás puede ser reemplazable. A diferencia del siglo pasado, donde en la mayoría de las personas no existía la posibilidad de una ruptura (y por eso soportaban las cosas que soportaban), ahora los vínculos arrancan sabiendo que es muy probable que en algún momento se termine. Esto contribuye a la falta de compromiso y a permite que surjan cada día más los llamados vínculos episódicos. Sin embargo algunos corazones todavía siguen latiendo al ritmo del para siempre y mantienen esa ilusión a pesar de todo.

 

 3)     El mito de la posesión

Nadie es de nadie. Muchos creen que el amor es tener control sobre el otro. Estar pendiente del otro, cuidarlo dedicadamente y saber todos sus horarios es un modo de ejercer el control. Bajo el manto de “yo quiero cuidarte” se esconde la intención de hacerse necesario así el otro no puede prescindir de nosotros. Uno de los alertas típicos de esta conducta es la pregunta: “¿Cómo no me contaste que fuiste a lo de tu hermano?”  Si respondés con una disculpa estás en el horno. Nunca hay que creer cuando el otro aduce estar preocupado porque no le respondiste el mensaje. No está preocupado, está furioso porque te le vas de su campo de control.