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Sartre, exelente

Para reflexionar.

Madurez, cuales?, cuántas..

Madurez, cuales?, cuántas..

Madurez, cuando se considera maduro una persona?, independientemente de edad o sexo, cuando sus actos (no su discurso, no sus excusas) dicen que sabe, puede y cumple con ciertas pautas sociales de mantencion, esto es trabajo, sueldo fijo o medianamente perdurable (por lo de autosustentabilidad), demostración de que puede alcanzar metas, estudio , trabajo, progreso, avances sociales y/o económicos por vía digna, honesta, honorable y honrada.(o al menos demuestra actitud de querer hacerlo)
Que pueda plantear, mantener o intente al menos seriamente cumplir compromisos con otras personas o instituciones. Que demuestra firmes propósitos de no perjudicar intencionadamente a terceros sin motivo y por el contario, colaborar activamente si puede en el bien común social, podría decirse que se es una persona madura, equilibrada, pujante y positiva.Apuntamos muy alto? o somos muchos inmaduros, en qué sentidos, cómo. Bueno intentando un inicio de propuesta de respuesta, habría que ver lo biológico-cronológico:edad, psicológico-emocional (crianzas, vivencias,experiencias) , lo socio-cultural (entornos,épocas,lugares,tradiciones,etc.etc.)

"Desprecio por... la vida?

"Desprecio por... la vida?

"Desprecio por la vida" es la consabida frase con la que se redondea simplistamente estos temas :cabe destacar que las víctimas FATALES de accidentes de tránsito en las calles ,en nuestros dias NO SON (en su mayoría notable): bicicletas, ni motos a pesar de que vayan sin casco y con 3 o 4 chicos en motos juntos, ni atropellos a transeuntes que entre parntesis bastante mal nos manejamos en la calle, no, los fatales son jóvenes que desafían los peligros y "juegan sus propias ruletas rusas" en afan de "sentir" la exitación de estar vivos, tan adormecidos existencialmente como estan, que recurren a eso. alcohol, drogas, velocidad, sexo rápido y desconocido,delatan una falta de dirección vital, sin esperanza de cambio (si no les gusta su ahora, y evidentemente es así), pero ademas desesperanza en sus fuerzas .Porsupuesto no es la mayoría de los jóvenes , son un grupo relativamente chico, pero que la mayoría mira como queriendo imitar perono lo hacen, por falta de audacia,coraje o demasiada dependencia, por lo que llevan una vida de tinte frustrante, resignada e insípida (según estos puntos de vista).
Pero la falta de modelos ,que le den a esa vida , ese gusto de aventura,(que sí la tiene), necesita que los "chicos " deban verse independientes, y libres de ayudas , para comenzar desde donde les toque comenzar,y llegar donde puedan.
Es verdad es una época dentro de una era, de nuestra sociedad y una etapa en la vida de cada uno, pero se pierden, enferman y desperdician valiosas vidas por desorientación, eso es lo lamentable: desprecio por la vida si pero tampoco les explican el "dichoso" sentdo por la vida, que de hecho tambien deben descubrirlo pero con algunos indicios de orientación, por lo menos avisarles que hay cosas que deben aprender por ellos mismos , otras se les deben enseñar, algunas por importancia o necesidad como el cuidarse. Y esto trae otro tema vinculado :madurez

"Mundos" que coexisten, una mirada

"Mundos" que coexisten, una mirada

Miro y observo desde aqui similares pero distintos "mundos" en los que convivimos.

1 - Hay un "mundo" harto difundido, promovido directa e indirectamente por tv, peliculas,propagandas, en los kioskos, desde los dulces, cigarrillos,autos,todo elemento de uso masivo: consumismo,  darwinismo social-economico ,existencialista, ego-individualista,  pragmático y hasta cruel: el mundo"existencialista-económico-darwiniano" , el mundo de la plata.
2 - otro es proclamado, el "mundo espiritual,religioso" sublimado, altruista,idealista hasta ingenuo ante el otro mundo anterior.("existencialista-religioso")
3 -otro el formal,declamativo, educativo,politicamente correcto,conservador,pacifista,tradicionalista.("existencialista-moderado-conservador")
4 - otro ,callado mundo existencialista , laboral de ciertos códigod éticos-morales, trascendidos de 1 generación a otra:"existencialistas-morales-laborales" donde la esencia misma de la existencia es tener, mantener y progresar en lolaboral por diversos motivos,razones o excusas: mantener la familia, su educación, sentido de vida propio,cumplimiento con los mandatos sociales, familiares o existenciales de supervivencia propia o de grupo.

Lo interesante y alienante de esto es que estos grupos coexisten aunados o no acorde a ciertas afinidades de forma o de fondo, con los otrso grupos, generandose obviamente "chispazos de roces de confrontación de las distintas "realidades"- verdades, a veces leves, otras violentamente.En estos mundo se "pierden" los mas débiles, los mas vulnerables, los mas desprotegidos.


observ. solo que cada grupo ademas puede ser en su manera de accionar,

a) violento-autoritario,dominante, machista, y otro

b) dominado,  huidizo, evasivo,sometido, domesticado o falsamente domesticado, en el fondo rebelde suceptible y básicamente resentido, hasta caprichoso, por su entorno "injusto". Creo incluso que aquí está la mayoría de la clase media y media-baja y bajas de la sociedad (sobre todo las mujeres, ninos-adolescentes,jóvenes dependientes de sus familias, de esas clases sociales)

cabe agregar que estos grupos sobreviven en la historia de los pueblos por su propio convencimiento de ser así "sus" realidades-verdades y se las transmiten a sus descendientes que repiten historias conciente o inconcientemente. Incluso con el agregado discursivo poético-romantico de "tener" que encontrar en esta existencia, en cada una que nos haya tocado: la felicidad, el amor, el bienestar, la vocación, la realización, la familia unida, y construir la paz y amor en el mundo salvando a los animales,las plantas,elaire,el agua,etc. Simple, no?.

Crisis de crianzas

Puede ser demasiado obvio decirlo, escribirlo, pero es así, cambio de siglo y de milenio!!!, evolución tecnológica, social, crisis económica global, desempleo en pleno auge de la familia que sale a trabajar (hijos desatendidos, "huérfanos" de padres vivos-abandónicos?- y un largo etc.) el tema es que en la gran mayoría de los casos nos estcionamos en la queja , poco hacemos para modificar estas temáticas, como los problemas de la educación, sus contenidos ,sus modos,etc.

Varias crisis juntos y adultos con rótulos de adultos en un "mundo"muy cambiante y en plena reevaluación de los paradigmas sociales, económicos,culuturales,individuales (sujeto, rol, ser , emociones,subjetividad,etc.) estaremos preparados?....continuará.

"Ansiedad"

Cómo combatir la ansiedad
Ocho de cada diez argentinos confiesa tener algún tipo de ansiedad. En esta nota, claves para enfrentar las situaciones cotidianas y aprender a construir nuestra propia realidad.

El desempleo, la inseguridad y la inestabilidad social que abundan en la actualidad desgastan nuestra vida cotidiana. Nos acostumbramos a sobrevivir con el consuelo de que se trata de un “mal de muchos” y producimos experiencias de ansiedad repitiendo frases como “tengo que poder terminar esto a tiempo” o “si no sale perfecto, renuncio”.
Es importante considerar que la realidad no es algo que está allí afuera para ser descubierto, sino que somos nosotros quienes estamos construyendo
nuestra realidad. Desde este enfoque, dejamos de ser víctimas para convertirnos en protagonistas de nuestra propia vida y para combatir la ansiedad.
Si constantemente se vive bajo el peso del “tengo que…”, es posible que se construyan las condiciones necesarias para no cumplir con nuestras expectativas. En cambio, enfrentar las situaciones con una actitud más protagonista y pensamientos como “yo elijo” o “yo prefiero” nos hace responsables de nuestras preferencias.
Quienes tienen trastornos de ansiedad comparten rasgos “de tipo ansioso”: tienen una forma de pensar que eleva su nivel de exigencia. Piensan que todo es blanco o negro, que tener el control es bueno y que si uno es perfecto lo van a valorar más.
Otro punto a tener en cuenta son los mandatos de género. Por ejemplo, una mujer que acaba de ser madre siente la exigencia de compatibilizar su nuevo rol con su rol profesional. Esto habla de sus pretensiones personales y las de una sociedad que aún considera a la maternidad como una tarea full-time.
Ante los crecientes niveles de ansiedad en el país, es fundamental enfocarnos en el tratamiento y en la prevención. Necesitamos asumir la posible causa de nuestra ansiedad: la manera en que nos enfrentamos al mundo. Las condiciones personales y las exigencias sociales que pesan sobre nosotros amalgaman en un sentimiento de ansiedad. Necesitamos dejar el rol de víctimas y asumir el lugar de protagonistas, ese lugar donde somos responsables de nuestra propia ansiedad y tenemos las herramientas para enfrentarla.Elliberal.com.ar19/1/11

Krishnamurti

"Necesitamos una tremenda cantidad de energía para comprender la confusión en que vivimos, y el estar convencido de que “tengo que comprender”, produce la vitalidad para investigar.......

Pero no preguntamos. Deseamos información. Una de las cosas más curiosas de la estructura de nuestra psique es que todos queremos que se nos dé información porque somos el resultado de diez mil años de propaganda.

Queremos que otra persona confirme y corrobore lo que pensamos; sin embargo, la pregunta sólo es auténtica cuando uno se la hace a sí mismo.

Lo que yo digo tiene muy poco valor; usted lo olvidará una vez cierre este libro, o recordará y repetirá ciertas frases, o comparará con lo que ha leído en otros libros, pero no se enfrentará a su propia vida.

Y esto es lo único que importa: su vida, usted mismo, su pequeñez, su superficialidad, su brutalidad, su violencia, su codicia, su ambición, su sufrimiento diario y su dolor interminable. Esto es lo que tiene que comprender, y nadie en la tierra o en el cielo lo va a hacer por usted, sino usted mismo".

Jiddu Krishnamurti

"Vida"....

El señor X sigue una rutina desde hace años. De lunes a viernes se levanta cada mañana a la misma hora y desayuna con su pareja casi siempre lo mismo. Se viste, y con algo de prisa lleva a su hijo en coche al colegio. Suele tardar unos 40 minutos hasta llegar al lugar donde trabaja. Y más de la mitad los pasa en medio del tráfico.

A pesar de los claxons y el ruido citadino, enciende la radio espontáneamente para sentirse acompañado.

X no está muy contento con su trabajo ni con su salario. Le gusta lo que hace, pero no cómo ni con quién. Hay siempre tanto por hacer, que no le queda más remedio que ir estresado.

En su empresa, producir es el camino y la meta. Lo único que importa son los resultados. Y la velocidad a la que se mueve todo provoca que se sienta tratado como una máquina. Metafórica y literalmente.

X lleva años reprimiendo sus necesidades y sentimientos. Resignado, ya no le busca sentido a lo que hace. Trabaja por pura inercia, de forma mecánica. Aunque en el fondo es una persona inquieta y creativa, se limita a hacer exactamente lo que le dicen. Y todas las noches, al regresar a casa, está tan cansado que no tiene ganas para casi nada. Cena con su familia, intenta escuchar con interés y atención las anécdotas del día, pero le cuesta estar totalmente presente. Al terminar, se acomoda en el sofá delante de la tele.

Cuando X se acuesta lo hace con temor a ser víctima del insomnio. Aunque su cuerpo está completamente quieto, su mente no se detiene. No puede dejar de pensar, le bombardean recuerdos desagradables y problemas todavía no resueltos. Se siente impotente, esclavizado por su propia mente. Y se frustra porque no tiene ni idea de cómo desconectarla. Últimamente le pasa cada noche. Siente que algo le falta.

X se despierta el sábado por la mañana como si no le pasara nada. Para distraerse, exprime al máximo su tiempo de ocio. Su agenda está desbordada de planes. Va al cine, al gimnasio, al futbol... Lee, cocina, practica deporte, ve a sus amigos, pasea por el centro comercial...

X lleva así muchos años. Aunque no suela reflexionar acerca de su estilo de vida, cree que cuanto más haga y más tenga, mejor estará y más feliz será.

La paradoja es que cuanto más hace y más tiene, menos es y más insatisfecho se siente. De ahí que en ocasiones se sienta vacío y desanimado, como si estuviera apagado. En el fondo intuye que algo no marcha bien en su interior. Sin embargo, normalmente mira hacia otro lado, echando la culpa a sus circunstancias.

Y cada lunes, cuando suena el despertador, todo vuelve a empezar.

¿La historia del señor X te resulta familiar? Seamos sinceros: X podría ser cualquier de nosotros.

Entre los datos más alarmantes publicados últimamente, destacan algunos sondeos que indican que, al menos, la mitad de los profesionales no se sienten satisfechos en su trabajo. Y dado el número de horas que absorbe la frenética actividad laboral, difícilmente podrán sentirse satisfechos con su vida.

Llegados a este punto, respiremos hondo e intentemos ver nuestras circunstancias con algo más de perspectiva.

Sean las que sean, son como son. Y no podemos hacer nada para cambiarlas. Pero sí podemos cambiarnos a nosotros mismos, centrándonos en todo aquello que está a nuestro alcance.

¿Cuánto tiempo pasamos al día solos, sin hacer nada? Sin gente, sin música, sin tele, sin ruido...

¿Cuánto tiempo dedicamos a relajarnos, tratando de calmar nuestros pensamientos?

¿Cuánto tiempo invertimos en saber cómo nos sentimos y de qué forma podemos aprender a estar mejor?

La respuesta a estas preguntas está en nuestro interior. Nadie puede contestarlas por nosotros.

¿Por qué no dejamos lo que estamos haciendo para simplemente no hacer nada, tan sólo ser y estar?

Seguramente porque no podemos, es decir, porque no queremos. Nuestro afán obsesivo por hacer es en realidad una huida. Buscamos el alivio, pero no la curación. Por eso sentimos la necesidad de entretenernos. Pero ¿entretenernos de qué? Quizás del dolor acumulado durante toda la semana, y parte de la vida.

Paradójicamente, con los años hemos confirmado que el placer no se sacia, sino que nos perfora por dentro y nos deja una angustiosa sensación, como si fuéramos un gigantesco agujero sin fondo. La mala noticia es que es posible que las circunstancias a las que culpamos de nuestro malestar no cambien y nunca sean como anhelamos.

La buena es que la actitud que tomamos frente a ellas es lo que determina finalmente lo que sentimos y experimentamos. Elegir entre víctima o protagonista. Esa es la cuestión.

Dado que no podemos controlar lo que nos va sucediendo en la vida, sí podemos cambiar nuestra interpretación, modificando el papel que tomamos frente a nuestras circunstancias. Aunque el instinto nos lleva a reaccionar mecánica e inconscientemente, siempre podemos dar una respuesta mucho más sana y constructiva.

Puede que al principio nos cueste creerlo. De ahí que debamos comprobarlo a través de nuestra propia experiencia. Eso sí, cuanto más cansados estemos física y mentalmente, más subjetiva será nuestra forma de ver las cosas.

El exceso de actividad, el estrés y la hipervelocidad terminan por agotar nuestras reservas de energía vital, sumergiéndonos en la inconsciencia. Y si no las recargamos, en ese estado se activa nuestro mecanismo de supervivencia emocional, el egocentrismo, que pretende que la realidad se adapte a nuestros deseos y expectativas egoístas. Es entonces cuando sufrimos.

Y no hay nada que consuma más energía que la negatividad, lo que termina por encerrarnos en un peligroso círculo vicioso.Lacoctelera.  mauriciobertero.espacioblog.com