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La Filosofía de la Hormiga
Por Jim Rohn
Obstáculos en el camino
Jim Rohn, descubrió en la naturaleza los mejores ejemplos de aplicación a los negocios. Uno de ellos se trata de la filosofía de la hormiga. El pensaba que todo el mundo debería estudiar a las hormigas ya que tienen una extraordinaria y sorprendente filosofía que se compone de cuatro actitudes ante la vida extremadamente poderosas.
Estas son las cuatro actitudes:
1) Las hormigas nunca se rinden
Cuando se encuentran con un obstáculo en el camino, no se detienen y no dan la vuelta para regresar al nido. Al contrario, lo rodean, saltan, pasan por debajo o simplemente, buscan otro camino. Qué extraordinaria filosofía, la de nunca renunciar, buscando cualquier camino para llegar a donde se supone que deben llegar.
2) Las hormigas piensan en invierno todo el verano
Esto es una perspectiva muy importante. No puedes ser tan ingenuo para pensar que el verano durará eternamente. Las hormigas estarán en medio del verano, consiguiendo comida para cuando llegue el invierno.
Un dicho muy antiguo dice “no construyas tu casa en arena en el verano”. Es fácil engañarse, dado que los seres humanos tendemos a actuar como si lo bueno nunca se fuera a acabar. ¿Por qué necesitamos este consejo? Porque es importante pensar con anticipación en los probables eventos que nos puedan ocurrir en el futuro. En verano, tienes que pensar en la tormenta. Tienes que pensar en las rocas, al mismo tiempo que disfrutas del sol y de la arena.
3) Las hormigas piensan en el verano todo el invierno
Y este principio, quizá sea de los más importantes. Durante el invierno, las hormigas se recuerdan a sí mismas: “Esto no puede durar eternamente; pronto estaremos fuera de este momento duro”. Y en cuanto llega el verano, con su primer día de calor, las hormigas salen de sus nidos. Las hormigas saben que en la naturaleza no existen dos inviernos seguidos, ni dos noches seguidas, así que trabajan sabiendo que el amanecer de sus vidas está cerca.
4) El último principio de la filosofía de las hormigas es fundamental para entender la idea de prosperidad
¿Cuánto recolectan durante el verano para prepararse para el invierno? Tanto como les es posible. No piensan: “ya con esto salgo o ya hice mi parte con la que me conformo”. ¡Qué increíble forma de pensar! Es la filosofía de tanto como me sea posible.
Vaya una gran filosofía para hacerla propia – La Filosofía de la Hormiga.
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Nunca rendirse
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Mirar hacia delante con previsión
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Mantenerse positivo en los momentos duros
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Hacer todo lo que sea posible.
El Pasado
El hombre, La historia, aprendemos?
El buen clima condenó a muerte a unas 120 mil personas
Otra mirada para las acciones diarias. Un pequeño pero efectivo baño de realidad. Entrá a la nota y leé.
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A las 2.45 de la mañana del 6 de agosto de 1945, tres B-29 despegaron de Tinian, una remota isla del pacífico. El objetivo militar se encontraba a seis horas de vuelo.
Se trataba de una entre tres ciudades posibles, todas con poblaciones cercanas a los 100.000 habitantes.
El objetivo militar dependería del clima: aquella ciudad que se encontrara sin nubosidad alguna, sería la elegida. El avión meteorológico se aproximó a la primera, y encontró condiciones óptimas. A las 8.15 el avión Enola Gay dejó caer a Little Boy, la primer bomba atómica. Hiroshima fue incendiada y 120.000 personas murieron en el acto.
En las cavilaciones infinitas del eterno vuelo de regreso, el piloto Paul Tibbets tomó conciencia que si Hiroshima hubiera tenido nubes, la bomba no se habría lanzado. Para tirarla tendrían que haber volado hasta Kokura . Y si en ese objetivo militar también hubiera habido nubes, volar hasta Nagasaki.
Se preguntó cómo era posible que la existencia o no de nubes, determinara la vida o la muerte de 120.000 personas. Pensó en todas las parejas de enamorados, niños, ancianos, adultos preocupados y otros felices que habría en cada una de esas ciudades.
Todos tendrían sus vidas, con sus sueños, sus frustraciones, sus anhelos. Y más allá de la orden militar, ¿cómo era posible que las circunstanciales nubes determinaran quiénes vivirían y quiénes morirían? ¿Tan frágil y aleatoria era la existencia humana?. Juan Tonelli
minutouno.com 03/06/11
Meritocracia?
Quitando el disfraz a la jerarquía social... no hay meritocracia.

En palabras del sociólogo Harkaitz Zubiri, la jerarquía social actual se construye disfrazada de méritos individuales, pero la realidad es bien diferente. Rechaza, pues, la meritocracia.
No hay ni igualdad de oportunidades, ni neutralidad en las reglas del juego, ni objetividad en los parámetros de evaluación, ni justicia; sino caminos forjados por personas bajo el efecto de un contexto repleto de altibajos.
Así lo defiende en su tesis doctoral, presentada en la UPV/EHU y titulada Ibilbide akademiko-profesionalak prekarizazio estratifikatuaren garaian. Meritokrazia auzitan (Trayectorias académico-profesionales en tiempos de precariedad estratificada. La meritocracia en tela de juicio).
Harkaitz Zubiri Esnaola... siga leyendo en Emisor Digital
Mahatma
Diferencias en lenguaje, no muy difundidas
Ociosidad
f. Perder el tiempo o gastarlo inútilmente.
Efecto del ocio.
ocio
m. Cesación del trabajo, inacción o total omisión de la actividad.
Diversión u ocupación reposada por descanso de otras tareas.
sociol. Diferencia entre el número de horas disponibles para el trabajo y la duración del trabajo medido en horas, deduciendo de esta diferencia el tiempo dedicado a mejorar el nivel cultural. El tiempo de ocio equivale al tiempo libre voluntario.
Vagancia
f. Acción de vagar (estar ocioso).
sociol. Estado del individuo que no posee ni domicilio ni medios de subsistencia, y que habitualmente no ejerce profesión alguna.
Pereza
f. Negligencia, tedio en las cosas a que estamos obligados, repugnancia al trabajo.
Flojedad, descuido o tardanza en las acciones o movimientos.
psicol. Estado de depresión de origen fisiológico o psíquico.
rel. En la moral católica, uno de los pecados capitales.
Enseñanzas , ejemplos.
El cosmos, la vida y el sexo, según Stephen Hawking

Hawking vino a Tempe en respuesta a una invitación de un amigo, el cosmólogo Lawrence Krauss, para participar en un festival de ciencia auspiciado por el Proyecto Orígenes de la Universidad del Estado de Arizona. Su conferencia, "Mi breve historia", no fue sólo sobre quarks y agujeros negros. En un momento, habló sobre la felicidad especial del descubrimiento científico.
"La ciencia no es tan buena como el sexo -dijo, con su voz computarizada-, pero dura más." La audiencia rugió.
En los años sesenta, con sir Roger Penrose, Hawking utilizó la matemática para explicar las propiedades de los agujeros negros. En 1973, aplicó la teoría de la relatividad general a los principios de la mecánica cuántica. Y mostró que los agujeros negros no eran completamente negros, sino que podrían dejar escapar radiación y eventualmente explotar y desaparecer, un hallazgo que todavía reverbera entre los físicos y los cosmólogos.
En 1988, Hawking trató de explicar lo que sabía acerca de las fronteras del universo al público no entrenado en Una breve historia del tiempo: del Big Bang a los agujeros negros. El libro vendió más de 10 millones de copias y permaneció en las listas de best sellers durante más de dos años. Hoy, a los 69, es uno de los más longevos sobrevivientes de ELA y probablemente uno de los más inspiradores.
Casi totalmente paralizado, puede hablar sólo a través de un simulador de voz computarizado. Las palabras más comúnmente utilizadas se desplazan velozmente por una pantalla montada sobre su silla de ruedas. Con un músculo de su mejilla, él opera un sensor electrónico ubicado en sus anteojos para transmitir instrucciones a su computadora. De esta forma, lentamente puede construir oraciones; la máquina las transforma en la voz metálica de ultratumba que resulta familiar a su legión de fans.
Es un proceso cansador y muy lento. Pero es la forma en que se mantiene conectado con el mundo, dirige las investigaciones del Centro de Cosmología Teórica de la Universidad de Cambridge, escribe prolíficamente para especialistas y medios masivos, y da conferencias para atraer a audiencias de Francia a Fiji.
A la tarde siguiente de su presentación, Hawking compartió conmigo una infrecuente entrevista. O algo así. Le había mandado diez preguntas a su hija, Lucy Hawking, de 40 años, una semana antes del encuentro. De modo que, para no agotar a su padre, que se ha debilitado desde que padeció una enfermedad casi fatal hace dos años, ella se las leyó durante varios días.
En nuestra entrevista, el físico reprodujo las respuestas. Sólo un intercambio, el último, fue espontáneo. Sin embargo, a pesar de las limitaciones, fue Hawking quien quiso mantener la entrevista en persona, en lugar de a través del mail.
-Doctor Hawking, ¿cómo es un día típico para usted?
-Me levanto temprano y voy a mi oficina, donde trabajo con mis colegas y estudiantes. Utilizando el mail, puedo comunicarme con científicos de todo el mundo. Obviamente, por mi discapacidad, necesito asistencia. Pero siempre traté de superar mis limitaciones y llevar una vida tan plena como fuera posible. Viajé por el mundo, de la Antártida a la gravedad cero. Tal vez algún día vaya al espacio.
-Hablando de espacio: no hace mucho, su hija, Lucy, y Paul Davies, de la Universidad de Arizona, mandaron al espacio un mensaje de un niño de una escuela de Arizona a potenciales extraterrestres. Usted había dicho que no pensaba que fuera buena idea para los humanos que se contactaran con otras formas de vida. ¿Le sugirió a su hija que no lo hiciera?
-Yo había dicho que era mala idea contactarse con alienígenas porque ellos podrían estar tanto más avanzados comparados con nosotros que nuestra civilización podría no sobrevivir.
La competencia "Dear Aliens" [Queridos alienígenas] está basada en una premisa diferente. Supone que una forma extraterrestre de vida inteligente ya tomó contacto con nosotros y necesitamos contestarle.
Se les pide a chicos de escuela primaria que piensen creativa y científicamente para encontrar una manera de explicar la vida humana en este planeta. También pienso que es interesante hacerle esta pregunta a gente joven porque los lleva a definir quiénes somos y qué hemos hecho.
-Hay expertos que insisten en que usted no sufre realmente de ELA porque le ha ido demasiado bien. ¿Qué les respondería?
-Tal vez no tenga la forma más común, que generalmente mata en dos o tres años. Ciertamente me ayudó el hecho de tener un trabajo y de que me cuidaran tan bien. No tengo muchas cosas positivas que decir acerca de mi enfermedad. Pero me enseñó a no tener lástima de mí mismo, porque a otras personas les va mucho peor. Estoy más feliz ahora que antes de desarrollarla. Fui afortunado de estar trabajando en física teórica, una de las pocas áreas en las que la discapacidad no es un handicap serio.
-¿Qué le diría a una persona que es diagnosticada con una enfermedad grave, como ELA?
-Mi consejo sería que se concentrara en lo que la discapacidad no impide realizar bien y que no eche de menos aquello con lo que interfiere. Que no sea discapacitado de espíritu tanto como físicamente.
-¿Le sorprendió el enorme éxito de su libro Una breve historia del tiempo? ¿Cree que la mayoría de sus lectores lo entendieron?
-No pensé que el libro sería un best seller. Inicialmente, muchos lo encontraron difícil de entender. Por lo tanto, decidí intentar escribir una nueva versión más sencilla. Aproveché la oportunidad para agregar nuevo material y eliminé algunos datos técnicos. Esto resultó en una secuela titulada Una historia del tiempo más breve, que fue más accesible.
-A pesar de que no suele discutir sobre sus ideas políticas, el año pasado participó del debate sobre la reforma de salud de los Estados Unidos. ¿Por qué lo hizo?
-Quise explicar el error de la prensa norteamericana, que afirmó que si hubiera sido un ciudadano británico, el Servicio Nacional de Salud me hubiera rematado. Soy británico, vivo en Cambridge y el Servicio Nacional de Salud me cuidó superlativamente durante 40 años. Me ofreció todo lo necesario. Creo en la salud pública para todos y no temo decirlo.
-Si fuera posible viajar en el tiempo, como algunos físicos sostienen, por lo menos en forma teórica, ¿a qué momento de su vida le gustaría volver?
-Retornaría a 1967 y al nacimiento de mi primer hijo, Robert. Mis tres hijos me han dado una gran felicidad.
-¿Está desencantado con el Large Hadron Collider ["la máquina de Dios"]?
-Es muy temprano para saber qué revelará. Podemos imaginarlo, pero cuando abrimos la puerta a un nuevo rango de observaciones, frecuentemente encontramos algo que no esperábamos. Allí es cuando la física se pone realmente excitante.
-No quiero cansarlo, pero me pregunto: el discurso que dio aquí, en Tempe, ha sido muy personal. ¿Estaba tratando de dejar las cosas en claro, para que la gente lo conozca?
-[Después de cinco minutos] Quisiera que mi experiencia pudiera ayudar a otras personas.
STEPHEN HAWKING
Director del centro de Cosmología teórica de Cambridge
Profesión: físico, cosmólogo y divulgador de la ciencia
Edad: 69 años
Origen: Gran Bretaña
Es miembro de la Real Sociedad de Londres, de la Academia Pontificia de las Ciencias y de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Fue titular de la Cátedra Lucasiana de Matemáticas de la Universidad de Cambridge hasta su jubilación, en 2009. Entre numerosas distinciones, Hawking ha sido honrado con doce doctorados honoris causa y galardonado con la Orden del Imperio Británico y el Premio Príncipe de Asturias.
Fuente: Claudia Dreifus. The New York Times
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