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E. Toll , Inconciencias

Como probablemente sabe, mientras duerme usted se mueve constantemente entre las fases del dormir sin sueños y el estado de soñar. De forma similar, en el estado de vigilia la mayoría de las personas sólo cambia entre inconsciencia ordinaria e inconsciencia profunda. Lo que yo llamo inconsciencia ordinaria significa estar identificado con sus procesos de pensamiento y con sus emociones, sus reacciones, deseos y aversiones. Es el
estado normal de la mayoría de las personas. En ese estado usted está gobernado por la mente egotista, y es inconsciente del Ser. Es un estado no de dolor o infelicidad agudos, sino de un nivel bajo de incomodidad, descontento, aburrimiento o nerviosismo casi continuos, una especie de estática de fondo. Puede ser que usted no se dé cuenta de esto porque es parte frecuente de la vida "normal", del mismo modo que no se hace consciente de un ruido continuo de fondo bajo, como el zumbido de un aire
acondicionado, hasta que se detiene. Cuando se detiene de repente, hay una sensación de alivio. Muchas personas usan el alcohol, las drogas, el sexo, la comida, el trabajo, la
televisión o incluso el ir de compras como anestésicos, en un intento inconsciente por suprimir la incomodidad básica. Cuando esto ocurre, una actividad que podría ser muy agradable, si se usa con moderación, se convierte en una actividad compulsiva o
adictiva, y todo lo que se logra a través de ella es un brevísimo alivio de síntomas.
La incomodidad de la inconsciencia ordinaria se convierte en el dolor de la inconsciencia profunda -un estado de sufrimiento o infelicidad más agudo y más obvio cuando las cosas "van mal", cuando el ego está amenazado o en su situación vital hay un
reto, una amenaza o una pérdida importante, reales o imaginarias; o cuando hay conflicto en una relación. Es una versión intensificada de la inconsciencia ordinaria,
diferente de ella no en el tipo sino en el grado.
En la inconsciencia ordinaria, la resistencia habitual o negación de lo que es crea la incomodidad y el descontento que la mayoría de las personas aceptan como la forma normal de vivir. Cuando esta resistencia se intensifica por algún reto o amenaza al ego,
trae negatividad intensa en la forma de ira, miedo agudo, agresión, depresión, etcétera.
La inconsciencia profunda a menudo significa que el cuerpo del dolor ha sido disparado y que usted se ha identificado con él. La violencia física sería imposible sin inconsciencia profunda. Puede ocurrir también cuando una multitud de personas o
incluso toda una nación genera un campo colectivo de energía negativa.
El mejor indicador de su nivel de conciencia es cómo maneja los retos de la vida cuando llegan. En esos retos, una persona ya inconsciente tiende a volverse más profundamente inconsciente y una persona consciente más intensamente consciente.
Usted puede utilizar un reto para despertar, o puede permitir que lo empuje a un sueño aún más profundo. El sueño de la inconsciencia ordinaria se convierte entonces en una
pesadilla.
Si usted no puede estar presente ni siquiera en circunstancias normales, tales como cuando está sentado solo en una habitación, caminando por el bosque o escuchando a alguien, ciertamente no podrá permanecer consciente cuando algo "va mal" o se enfrenta
con gente o situaciones difíciles, con la pérdida o la amenaza de pérdida. Usted será dominado por una reacción, que en última instancia es siempre una forma de miedo, y arrastrado a la inconsciencia profunda. Esos retos son sus pruebas. Sólo la forma en que usted los resuelva le mostrará a usted y a los demás en qué punto está en cuanto a su estado de conciencia, no el tiempo que puede permanecer sentado con los ojos cerrados
o qué visiones tiene.
Así que es esencial traer más conciencia a su vida en las situaciones ordinarias cuando todo transcurre con relativa facilidad. De esta forma, usted crece en poder de presencia.
Eso genera un campo de energía en usted y alrededor de usted de una gran frecuencia de vibraciones. Ni la inconsciencia, ni la negatividad, ni la discordia o la violencia pueden penetrar en ese campo y sobrevivir, lo mismo que la oscuridad no puede sobrevivir en la presencia de la luz.
Cuando usted aprenda a ser testigo de sus pensamientos y emociones, que es una parte esencial de estar presente, puede quedar sorprendido cuando se dé cuenta por primera
vez de la "estática" de fondo de inconsciencia ordinaria que tiene y de qué pocas veces si acaso alguna, usted está verdaderamente a gusto consigo mismo. En el nivel de su pensamiento, usted encontrará mucha resistencia en forma de juicio, descontento y
proyección mental lejos del Ahora. En el nivel emocional, habrá una corriente subterránea de incomodidad, tensión, aburrimiento o nerviosismo. Todos son aspectos de la mente en su modo de funcionamiento habitual de resistencia al presente.

Eckhart Tolle.

 

Gestal, sufrimientos

"Hay cuatro tipos de sufrimiento. La primer categoría es el sufrimiento innecesario. Este es el tipo de sufrimiento en que incurrimos debido a nuestras actitudes y expectativas irracionales hacia los demás, generado por nuestras malas intenciones, ser rechazados por alguien, odio, duda, posesividad, arrogancia y autocompasión. En otras palabras, son emociones negativas o sufrimiento que surge debido a nuestra importancia personal."

"El segundo tipo de sufrimiento es el sufrimiento inevitable. Este es el tipo de sufrimiento que nos llega por accidente o por acontecimientos fuera de nuestro control, como guerra, desastres naturales, enfermedades o la muerte de alguien."

"El tercer tipo de sufrimiento es el sufrimiento voluntario. Este es el sufrimiento que imponemos sobre nosotros mismos con el fin de lograr una meta personal, como un atleta que se auto disciplina para ganar una carrera , o un estudiante que se esfuerza mucho para conseguir un diploma".

" Y finalmente tenemos el sufrimiento intencional. Este es el sufrimiento que imponemos sobre nosotros mismos con el fin de lograr un objetivo impersonal o altruista , uno que va dirigido hacia el servicio a los demás o para el trabajo , y no para lucro personal."

- J. Bennett                                   Alma Gestalt/facebook

 

"Mente creativa"...

Los 18 rasgos que hacen creativas a las personas

Las personas creativas son bastante especiales. Aquí algunos aspectos que los definen.

[2014-03-15] “El pensamiento creativo es una característica estable, que define algunas personalidades, pero que también puede cambiar dependiendo de la situación y del contexto”, anota el Huffingtonpost.

La neurociencia ofrece una imagen muy compleja de la creatividad. Según plantean los científicos, la creatividad no es tan simple como la división entre las regiones derecha e izquierda del cerebro (la teoría dice que el hemisferio cerebral izquierdo es racional y analítico, mientras que el derecho es creativo y emocional). De hecho, se piensa que la creatividad implica numerosos procesos cognitivos, vías neuronales y emociones; aún no disponemos de una panorámica completa que explique cómo funciona una mente imaginativa.

“Es cierto que a la gente creativa le resulta difícil conocerse a sí misma, puesto que el yo creativo es más complejo que el yo no creativo”, informa Scott Barry Kaufman, psicólogo de la Universidad de Nueva York que ha pasado varios años investigando sobre la creatividad. “Las cosas que sobresalen más son las paradojas del yo creativo… Las personas con mucha imaginación tienen una mente más caótica”.

Aunque no existe la definición exacta de la “típica” persona creativa, hay algunos rasgos y actitudes que caracterizan a las personas altamente creativas.

Estas son 18 cosas que las diferencian del resto:

1. Sueñan despiertos

Las personas creativas saben que soñar despiertos no es, en absoluto, una pérdida de tiempo. Se ha descubierto que soñar despierto activa los mismos procesos cerebrales que se asocian a la imaginación y la creatividad.

2. Observan todo

Las personas creativas se comen el mundo; ven posibilidades en cualquier lugar y están constantemente recopilando información que pueda servir para la expresión creativa.

3. Elaboran sus horarios de trabajo a su medida

Muchos grandes artistas afirman que cuando mejor hacen su trabajo es o por la mañana temprano o a altas horas de la noche. Independientemente de cuál sea su horario, los individuos altamente creativos suelen saber en qué momento del día su mente está más activa, y en función de esto, organizan sus días.

4. Reservan unos momentos de soledad

Con frecuencia, se describe a los artistas como personas solitarias. Aunque no siempre se cumple, la soledad puede ser una de las claves para llevar a cabo obras maestras. “Es difícil encontrar esa voz creativa si no mantienes ningún contacto con tu interior ni reflexionas sobre ti mismo”.

5. Saben aprovechar los problemas que les plantea la vida

Muchas de las historias míticas y de las canciones de todas las épocas han sido inspiradas por un drama o por un desamor; lo bueno de estos retos es que al final han servido como catalizador para crear arte.

Los investigadores que estudian el crecimiento post-traumático, un ámbito de la psicología en auge, sostienen que mucha gente es capaz de emplear las dificultades y los traumas que sufrieron de pequeños para aumentar sustancialmente su creatividad.

6. Buscan nuevas experiencias

A la gente creativa le encanta lanzarse a probar nuevas experiencias, sensaciones y estados mentales. Esta apertura y amplitud de miras suele activar de manera significativa la creatividad.

7. Son resilientes

Se caen y vuelven a levantarse. La resiliencia prácticamente es un prerrequisito para el éxito creativo, afirma Kaufman. Las personas creativas, al menos las que tienen éxito, aprenden a no tomarse demasiado a pecho los errores.

8. Plantean grandes preguntas

La gente creativa es insaciablemente curiosa; normalmente, optan por cuestionar cualquier aspecto de la vida, e incluso cuando envejecen mantienen su sentido de la curiosidad.

9. Observan su entorno

Son observadores por naturaleza y tienen curiosidad por la vida de los demás; a las personas creativas les suele gustar observar a la gente, y a menudo extraen algunas de sus mejores ideas de ahí.

10. Se arriesgan

Una parte del trabajo creativo implica correr riesgos; muchas personas creativas disfrutan del riesgo en diversos aspectos de su vida.

11. Consideran que todo en la vida es una oportunidad para la expresión propia

Nietzsche creía que la vida y el mundo deberían considerarse obras de arte. Las personas creativas tienden a ver el mundo de esta manera, y a buscar constantemente cualquier oportunidad de autoexpresión en la vida diaria.

12. Siguen sus pasiones verdaderas

Una persona creativa está motivada a actuar desde sus más internos deseos, en lugar de buscar el reconocimiento o las recompensas externas. Muchos psicólogos han demostrado que la gente creativa obtiene su energía de las actividades que le plantean desafíos, lo cual es una muestra de la motivación interna.

13. Salen de sus propias mentes

Otro objetivo de soñar despierto es ayudarnos a salir de nuestra perspectiva limitada y explorar otras formas de pensamiento, que pueden ser una baza importante para el trabajo creativo.

Otras investigaciones también señalan que inducir la “distancia psicológica” (es decir, pensar desde la perspectiva de otra persona o reflexionar sobre una cuestión como si fuera irreal o desconocida) puede activar el pensamiento creativo.

14. Pierden la noción del tiempo

Las personas creativas pueden pensar que cuando están escribiendo, bailando, pintando o expresándose, entran “en la zona”, lo que se conoce como estado de flujo, que puede ayudarlos a crear a su máximo nivel de expresión. Dicho flujo es un estado mental en que un individuo va más allá de su pensamiento consciente para alcanzar un estado superior de concentración y calma sin esfuerzo. Cuando alguien alcanza este estado es prácticamente inmune a cualquier presión o distracción, sea interna o externa, que pueda entorpecer su actividad.

15. Se rodean de belleza

Las personas creativas suelen tener un gusto excelente y, por ello, disfrutan de la belleza y se rodean de ella.

16. Saben unir los puntos

Si hay algo que distinga a las personas altamente creativas del resto es la capacidad de ver oportunidades donde otros no las ven. Muchos artistas y escritores importantes han afirmado que la creatividad se basa en la capacidad de unir los puntos, algo que los demás probablemente nunca se habían planteado.

En palabras de Steve Jobs: “La creatividad simplemente consiste en conectar las cosas. Cuando le preguntas a las personas creativas cómo han hecho algo, se sienten un poco culpables porque en realidad no han creado nada, sino que se han limitado a ver algo. Tras un tiempo, les resulta obvio, pues han sido capaces de conectar las experiencias que habían tenido y de sintetizar cosas nuevas”.

17. Les gustan los cambios radicales

La diversidad de experiencias es crucial para la creatividad, afirma Kaufman. A las personas creativas les encanta alterar las cosas, tener nuevas experiencias y evitar que su vida se convierta en algo monótono y mundano.

18. Encuentran tiempo para la meditación

Las personas creativas entienden el valor de la concentración mental, pues su trabajo depende de ella. Muchos artistas, emprendedores, escritores y otros trabajadores creativos, como David Lynch, consideran la meditación como una herramienta para conectar con su estado mental más creativo.

La ciencia respalda la idea de que la meditación realmente puede activar el poder de la mente de muchas formas. Un estudio realizado en 2012 por un equipo holandés señala que algunas técnicas de meditación promueven el pensamiento creativo. Las prácticas de meditación pueden ir ligadas a una mejora de la memoria y de la concentración, a un mayor bienestar emocional, a una disminución del estrés y de la ansiedad, y a una mayor claridad mental; todo esto puede fomentar la capacidad de pensamiento creativo.(diariopanorama.com 16/3/14)

 

Ira - Relajación

1-Repetir una palabra o una frase como "relájate" o "Take It Easy" de una manera pausada y calmada.

2-Cierra los ojos, siéntese con la espalda recta, y respirar la ira. ejercicios de respiración profunda puede ser muy calmante y le ayudará a recuperar el control antes de perder los estribos.

3-Estire los brazos y las piernas hacia arriba y hacia afuera de su cuerpo lentamente. Esto libera una gran cantidad de tensión física.

4-Tome un tiempo de espera. A veces, conseguir un poco de espacio o el aire fresco ayudará a refrescarte y darle un poco de perspectiva.

5-La meditación tiene como objetivo calmar la mente y al hacerlo, puede inducir estados de relajación profunda que desencadenan la respuesta de relajación.

6-Relajarse, relajar los músculos, y simplemente sentarse o acostarse, y claro la cabeza de todo lo negativo. El descanso puede poner las cosas en su justa perspectiva.

7-Piensa en algo que te hará feliz. El mejor antídoto contra la negatividad es centrarse en lo positivo.


8-Trate de entender por qué usted está enojado. Si una determinada situación o una persona que está haciendo ou enojado, hable con un amigo. Dígale por qué se siente enojado, y usted puede terminar con la sensación de no-tan enojado después.


9-Asegúrese de comer una dieta equilibrada y saludable, y que usted duerma lo suficiente. La falta de sueño y la comida puede hacerte sentir irritable.

10-Obtener algunas lecciones de consejería. Consejería le hará darse cuenta de que la ira no va a ayudar a resolver cualquier problema, y ​​una explosión no le hará sentirse mejor. Si ninguna de estas pautas surte efecto... suba a un edificio cuente hasta 3 y salte al vacio. Plum! se acabo el enojo para siempre jeje.Infonews.com (10/3/14)

 

Arrepentimientos...

 

15 cosas de las que te arrepentirás en 10 años

A veces nos olvidamos que todos los días tenemos la posibilidad de hacer algo nuevo y divertido. No pierdas más tiempo y lanzate a la búsqueda de tus deseos. En Ahguapas te ayudamos un poquito: un listado con las 15 cosas -son muchas más- que hay que empezar a practicar hoy mismo.

 

Somos partidarias de mirar el vaso medio lleno. Y aunque el título de esta nota parezca tener una visión negativa del futuro, más bien apunta a sacudir dudas, miedos e incertidumbres para largarse a la búsqueda de los deseos. Empezá a practicar hoy, todo aquello que mañana puede ser motivo de arrepentimiento. 

1. No haber viajado lo suficiente

No haber visto ciertos lugares del mundo, no haber cumplido tus sueños de viajar puede ser que te arrepientas cuando te des cuenta que todos esos planes simplemente se quedaron en el aire. ¡Aprovecha para hacerlo! Viajar puede ser una grandiosa oportunidad para ser feliz. 

2. Preocuparte demasiado por lo que los demás piensen

Lo que piensen sobre tu forma de actuar, sobre lo que debes estudiar, a lo que debes dedicarte es sólamente decisión tuya, pues es tu vida y finalmente serás la que se arrepentirá en el futuro de o haber hecho lo que querías hacer.

3. No hacer del ejercicio un hábito

Probablemente de las pocas cosas que no te arrepentirás en la vida es de ejercitarse, pues no sólo te hará llevar un estilo de vida más saludable, sino que alargará tu vida, protegiendo tu salud. !Ponete en movimiento!

4. Trabajar demasiado

Aunque sea tu pasión, dejarlo todo por el trabajo puede ser un error, sobre todo si lo pones como prioridad y no a tu familia o tu vida fuera de la oficina. Nadie ha regresado de la tumba deseando pasar más tiempo en la oficina. 

5. No decir o hacer lo que piensas

Defender lo que piensas y lo que sientes es vital. Respétate y ámate lo suficiente para hacer que lo que piensas valga. Si tu alzas la voz, nadie lo hará por tí.

6. Dejar que te envuelva el drama

¿Quién necesita del drama cuando la vida puede ser tan pacífica y amorosa? ¿Para qué mezclar todo con dimes y diretes, rumores, mentiras, intrigas? La vida puede ser tan divertida como para hacerla una odiosa telenovela.

7. No haber usado protector solar

Las arrugas prematuras, el cáncer de piel, lunares, manchas de la piel, paño y otros son consecuencia de la falta de uso de protector solar. Tu piel es muy importante ¡Cuídala! 

8. No escuchar el consejo de tus padres

Cuando somos jóvenes podemos odiar el consejo de nuestros padres, sin embargo la verdad que se antepone es que ellos saben lo que dicen sobre la vida y probablemente tienen razón sobre lo que dicen. Valora su consejo, es uno de los grandes tesoros. 

9. Descuidar a tus amigos

Ellos son tu apoyo en los malos momentos, los que te harán reír en los buenos ratos, son compañeros que hemos encontrado en el camino y que rara vez te arrepentirás de tener un amigo con el que hayas compartido tantos buenos momentos como para llegar juntos a la vejez.

10. Tener miedo de decir “Te amo”

Cuando eres un anciano, no te preocupará si el amor que diste fue correspondido o no, si no que te preguntarás sobre las posibilidades que pudo haber o si diste todo lo que podías dar. 

11. Evadir los riesgos (sobre todo en el amor)

Puede ser una decisión estúpida y puedes terminar con el corazón roto, sin embargo en tí quedará saber que diste todo lo que podías dar, que te arriesgaste y que amaste con todo el corazón. Pase lo que pase, para bien o para mal, con los años no lo verás como arrepentimiento, sino como sabiduría. 

12. Guardar emociones negativas demasiado tiempo

¿Con qué propósito podemos guardar odio o rencores hacia los demás? ¿Para qué seguir enojados por siempre con alguien cuando podemos dejar ir esas cargas y frustraciones y ser más felices?

13. No darte el tiempo para apreciar el momento

Estamos vivos para apreciar al mundo, apreciar la belleza que nos rodea, las emociones, los colores, la perfección que hay en la naturaleza. Incluso el vuelo de un ave puede ser un poema si así lo deseas.

14. No aprovechar a tu familia

Desde tus abuelos, tus hijos, tus hermanos. Todos pueden enseñarte lecciones valiosas sobre la vida. El tiempo pasa muy rápido y podemos perder a esos tesoros más pronto de lo que creemos. Habla con tus abuelos, juega con tus hijos, ríe con tus hermanos.

15. No amarte lo suficiente

La mayoría de nosotros pasamos nuestra juventud odiando cómo nos vemos, sin embargo es cuando nos vemos más hermosos. Aprovecha el momento. Ámate, quiérete, pues sólamente así podrás ser fuerte, poner ante los demás tu opinión, lo que crees, lo que piensas y lo que sientes, ya sea ante un trabajo donde te explotan, una relación que te destruye o peor, tú mismo.

 

Estress

 



Dejar de Estresarte y Empezar a Vivir

Quizás piensas que tienes un “problema real” que te estresa, preocupa o molesta y que para poder sentirte felíz esta situación tiene que cambiar. A continuación te hablamos al respecto para ayudarte un poco...

¿Pero que pensarías si te dijera que no existen problemas “reales” y que el único problema con el que tienes que lidiar son tus pensamientos acerca de lo que estás viviendo?

Veamos esta situación. Alguien pierde su trabajo y piensa que es un grave problema, sufre por ello y se imagina los peores escenarios. Otra persona pierde su trabajo y piensa que es una buena oportunidad para hacer lo que en realidad le gusta, para descansar e incluso para cambiar de rumbo. Las dos personas están viviendo exactamente la misma situación, han perdido el trabajo, una la ve como un problema, la otra como una oportunidad.

¿Entonces cómo puede ser que perder el trabajo sea el “problema real”? Si lo fuera, todas las personas que pierden el trabajo deberían de sentirse igual de estresadas y no es así. En realidad el único problema está en tu mente, en todas esas historias de horror que te cuentas, de lo que perder el trabajo significa. Estas historias no son reales y te impiden pensar claramente y ver las posibilidades que se presentan delante de ti.

Es una muy buena noticia saber (o por lo menos abrirte a la posibilidad) de que nada externo tiene la capacidad real de afectarte, ya que como habrás podido comprobar no está en tus manos cambiar el mundo exterior. Recién cuando descubres que la causa real de tu sufrimiento son tus pensamientos puedes poner tu energía en la dirección correcta y trabajar en lo único que puedes controlar, tu mundo interior.

Cuestiona tus pensamientos, y libérate del estrés

Y ahora que ya sabes que la fuente de tus problemas son tus pensamientos, te preguntarás ¿cómo puedo hacer para lidiar con ellos?. Byron Katie, autora del best seller “Amar lo Que Es” nos dice que cuando creemos nuestros pensamientos sufrimos y cuando los cuestionamos dejamos de sufrir. Y nos presenta 4 preguntas que puedes empezar a utilizar de manera inmediata para cuestionar cualquier concepto estresante en tu vida. Un proceso muy simple que ha ayudado ya a miles de personas.

Hazte las siguientes preguntas

Ubica el pensamiento que más te está estresando en estos momentos y responde a estas preguntas como si de una meditación se tratara, tómate tu tiempo, deja que las respuestas surjan del corazón. A modo de ejemplo utilizaremos el pensamiento “Él no me presta atención”.

¿Es eso verdad? ¿Es verdad que “él no te presta atención”? La respuesta ha de ser un simple sí o no. Si la respuesta es no, pasa a la pregunta 3 directamente.

¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza? ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza que él no te presta atención? ¿Que aunque no te mire no te está escuchando? ¿Que no te presta atención porque no lo demuestra? Otra vez la respuesta, ha de ser simplemente sí o no.

¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees ese pensamiento? ¿Cómo te hace sentir pensar que él no te presta atención? ¿Cómo lo tratas a él cuando piensas que no te presta atención? ¿Cómo te hace sentir este pensamiento tanto física como emocionalmente?
¿Quién serías sin el pensamiento? No tienes que luchar con el pensamiento, simplemente percibe como vivirías tu vida si no creyeras ese pensamiento. Cómo lo tratarías a él si no tuvieras este pensamiento.

La siguiente parte del proceso es invertir los pensamientos de la siguiente manera:

- Inviértelo a lo opuesto (inversión de 180°): “Él sí me presta atención”. Quédate quieta y nota todos los sentimientos que aparecen al respecto. La sola idea de confrontar esto y mirarlo directamente muchas veces requiere de valor, pero los resultados valen la pena. Cuando la mente se abre, empiezas a encontrar ejemplos donde el sí te presta atención, te permite ver a los demás con otros ojos, a reconocer cosas que a veces no vemos. Es abrirnos a la posibilidad de que las cosas no son como las veníamos pensando.

- Inviértelo hacia el otro: “Yo no le presto atención a él”. Encuentra ejemplos donde tú no le prestas atención a él. Fíjate cómo a veces eso que queremos que los demás hagan, no nos es fácil hacer a nosotros.

- Inviértelo hacia ti mismo: “Yo no me presto atención”. Y esta es quizás la inversión más profunda de todas, la que te ayudará a ver cómo no te has estado prestando atención a ti misma en muchos aspectos de tu vida. Y cuando ves esto, podrás ver ¿cómo esperar que él te preste atención, si tú misma no lo haces? Y gracias a esto podrás empezar a hacer las enmiendas necesarias contigo.

Finalmente aquello que te molestaba en la otra persona te lleva a descubrir cosas sobre ti que de otra manera no hubieras visto. La otra persona se convierte en tu espejo y en un gran regalo. (articulosinformativos.com/ )

"Nadie..."

Nadie va a venir a salvarte

Nadie va a venir a salvarte

Hazte a la idea: a nadie le importa tanto como a ti el que te vayan bien las cosas (salvo quizá a tu madre).

A nadie le importa que tengas dos carreras y un máster.

A nadie le importa que te encante la historia del arte, la geografía o las matemáticas y que “sigas tu pasión”.

A nadie le importa lo guapo o lo listo que te creas que eres.

Lo que realmente le importa a la gente es que les resuelvas SUS problemas. Que les des una pomada cuando les salga un grano.

¿Quieres hacerte millonario? Soluciona un problema que afecte a millones de personas.

¿Quieres un empleo con un buen sueldo? Demuéstrale al dueño de la empresa que puedes hacerle ganar 10 veces más de lo que le va a costar contratarte.

Es tan simple como eso.

Te han engañado

“Si estudias, si trabajas duro, si te esfuerzas, si luchas duro por lo que quieres” –te prometieron– “serás recompensado al final del camino.”

Tengo malas noticias: te han mentido.

Al final del camino lo único que te espera es la cola del paro o, si eres afortunado, un sueldo de 700 euros a cambio de entregar 5 días de tu vida cada semana.

Y cuando después de sudar tanto te topas con la dura realidad –que no había recompensa y que todo era una farsa– te cabreas. Te cabreas mucho.

“¡Me merezco un trabajo digno de lo mío!” –reclamas desde el sofá.

“¡Nadie me da ha dado una oportunidad de demostrar lo que valgo!” –gritas con el puño en alto.

Pero por mucho que patalees, nadie va a venir a salvarte… porque nadie te debe nada.

Te mereces lo que te has ganado con tus acciones, ni más ni menos, tu trabajo vale exactamente lo que los demás están dispuestos a pagar por él y ahora mismo estás donde deberías estar.

¿Y oportunidades? ¿Te quejas de oportunidades cuando has podido ir al colegio, al instituto y a la universidad? ¿Cuando tienes acceso a sanidad pública gratuita, bibliotecas e Internet? ¿Cuando estás leyendo estas palabras desde tu iPhone? No me hagas reír.

Si quieres conocer a gente que de verdad no ha tenido oportunidades en la vida, vete a las calles de la India o a los mercados de Camboya y luego me cuentas.

Las cosas son así

Las oportunidades no las regalan: hay que ganárselas. Nadie te va a dar nada por tu cara bonita. Primero vas a tener de demostrar lo que vales.

Deja de ser una víctima. De echarle la culpa a los demás repitiendo frases como “es que me despidieron” o “es que me subieron la tasa de interés.”

¿Acaso alguien te obligo a entrar en esa empresa?

¿Acaso no sabías que te podían despedir en cualquier momento?

¿Acaso no firmaste un contrato en el que ponía bien clarito que aceptabas una tasa de interés variable?

El responsable eres tú, y han sido tus decisiones las que te han llevado hasta el punto en el que te encuentras.

Para cambiar tu situación, empieza por dejar de cargar tus problemas en la espalda de los demás. Asume de una vez que tienes el control de tu vida, que eres el único responsable de donde estás ahora y que eres el único que puede solucionarlo.

Hechos, no palabras

¿No tienes trabajo? ¿Te pagan una miseria? Seguramente haya un buen motivo para ello.

Mira, hay miles de personas y empresas deseosas de contratarte, deseosas de colaborar contigo, deseosas de echarte un cable, pero eso será después que hayas producido algo de calidad y hayas demostrado lo que vales, no antes.

El nombre del juego es demostrar. ¿Qué puedes demostrar tú?

  • Una carrera de periodismo demuestra que has sido capaz de aprobar una serie de exámenes en la universidad. Pero… ¿Sabes escribir? ¿Cuántos artículos has publicado? ¿Cuántos libros? ¿Cuántos lectores fieles te siguen?
  • Una carrera de ingeniería informática demuestra que has hecho una serie de prácticas que tu profesor ha evaluado de forma positiva. Pero… ¿En cuántos proyectos de software libre has colaborado? ¿Cuántas opiniones positivas tienen tus aplicaciones para iPhone y Android? ¿Qué pinta tiene tu repositorio de GitHub?
  • Una idea en tu cabeza de que te mereces más de lo que tienes demuestra que no has entendido nada.

Las palabras se las lleva el viento, así que menos hablar y más demostrar.

Porque nadie va a venir a salvarte; vas a tener que ser tú el que se gane la salvación.

 

"Cerebro"

cerebro

¡Que nadie se escandalice, por favor! Lo afirmo: quien tiene un cuerpo, tiene un negocio.

No creo equivocarme si la primera idea que se te ha pasado por la cabeza ante ese titular ha sido la compra-venta de sexo. Ahí tienes una prueba contundente de la mentalidad tan limitada y cortita que nos usamos; es la causa de que no veamos ni encontremos más opciones y oportunidades. Vamos como caballo con anteojeras que solo percibe lo que tiene delante y a corta distancia y dirigido por quién lleva las riendas.

El gran tesoro del ser humano es su mente. La libertad de buscar información, de analizar y discernir, de filtrar ideas y construir creencias, siendo ésta la base de su actitud, hábitos, comportamientos y manera de responder ante los sucesos y circunstancias de su vida.

Millones de personas se encuentran ahora en una difícil situación personal, familiar y económica por haber perdido su puesto de trabajo y con ello el sustento básico para vivir.

Pero este hecho, no tener un empleo, es eso, un hecho, no una enfermedad incurable o una maldición vitalicia. La persona no es consciente de que esa es solo una forma, una, de hacer uso de sus capacidades, talentos, habilidades, conocimientos y tiempo y cambiarlo por dinero. La materia prima sigue siendo de su propiedad: su mente, su conocimiento, su actitud y todo lo que puede aportar para el bien de otros.

Ese es el quid de la cuestión: encontrar qué necesidades y problemas tienen las personas, y ofrecerles una solución.

De esto trata emprender. Ni siquiera es necesaria una idea genial, un nuevo invento o montar un chiringuito. También puedes iniciar un proyecto o negocio sin capital económico, local, empleados ni los múltiples y costosos gastos que se generan sin siquiera levantar la baraja y abrir la puerta. Lo que sí vas a necesitar es hacer una gran inversión en ganas, esfuerzo, entusiasmo, energía, horas, aprendizaje…

Estamos en un nuevo siglo y hemos cambiado de era: la industrial ha quedado atrás y con ella las antiguas reglas de juego del mercado laboral.

Es hora de empezar de nuevo, reinventarte y ponerte al mando de tu destino.

He aquí una idea para emprender. Si tienes un cuerpo, como cualquier persona que viva en este planeta, tienes un negocio, porque mientras estemos en forma física nuestro cuerpo, mente y espíritu tiene necesidades que tu puedes cubrir: alimentarse, nutrirse, cuidarse, embellecerse, ejercitarse, cuidar su salud, vestirse, soñar, desplazarse, descansar, relacionarse, amar y sentirse amado, tener un hogar, divertirse, reír… la lista es interminable.

Ya todo está inventado. Lo dijo Darwin, las especies que sobreviven no son las mas fuertes, ni las más capaces, sino las que se adaptan mejor. Para el padre de la psicología moderna, William James, el gran descubrimiento de su generación, a principios del siglo XX,  fue que el ser humano solo con cambiar su mente, puede cambiar su vida. Ambos están de plena actualidad.

Te corresponde a elegir donde enfocar tu atención: en la oportunidad o en el peligro; ambos son efectos de cualquier crisis. Infórmate, nunca como ahora ha sido tan fácil y cómodo conseguir información, de canales diferentes; abre tu mente; desaprende; edúcate de nuevo; acepta y adáptate a los nuevos tiempos. Levanta del sofá. Tú puedes.

Ya se ha dicho: ayuda a otros a conseguir lo que quieren y tendrás todo el éxito que quieras.

Hay opciones, hay oportunidades, encuéntralas.

Te corresponde hacerte cargo de tu vida. Es cuestión de responsabilidad y voluntad personal. Quién quiere encontrará un medio; quién no muchas excusas.

Ana Novo
La Comadrona Espiritual ®
www.creoycreo.com

Quien tiene un cuerpo, tiene un negocio

9 enero 2014, El Lector Alternativo ,